el paraíso de los teléfonos desenchufados

poema naturalista

hoy las nubes estaban tan próximas
que podía tocarlas con las manos
se reían porque les daba cosquillas
detrás estaba el cielo tan azul como nunca
escribo esto de noche
sola tomando una cerveza
y admiro la luna gigante
que posa sobre los pinos
no salen palabras de mi boca
pero de los dedos de mis pies salen raíces
que me aferran a la tierra
un pájaro se posa en mi hombro
mi cuerpo es de madera
los colibríes vuelan
buscando el néctar de mis flores
unos hongos venenosos
ahuyentan a otros animales
saben que en realidad
yo soy venenosa
y que la cerveza ya se terminó
dejándome un sabor a poco
pero cómo se termina este poema malo
si todo lo que escribí es cierto
cuál será el broche de oro
ese final que nos deje pensando
yo soy parte de la tierra
y todo lo que escribí es cierto.